El Grillazo

Mujeres en cifras rojas: El femicidio en Venezuela

En la obra “El feminicidio. La política del asesinato de mujeres”, Diana Russell explica que el feminicidio o femicidio es un crimen de odio, entendido como el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer.

El concepto define un asesinato, en un contexto cultural e institucional de discriminación y violencia de género, que suele ser acompañado por un conjunto de acciones de contenido deshumanizante, como torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual.

Según los datos aportados por la Organización de Naciones Unidas (ONU), en la actualidad, una de cada tres mujeres en el mundo, es decir un 35% de la población mundial, ha sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

Asimismo, los datos de la ONU sobre feminicidios en Venezuela arrojan que la estadística supera el promedio mundial.

Mientras la media global de casos es de 3 por cada 10 mujeres, en Venezuela la proporción está 10% por encima, formando parte de la lista de las 15 naciones con más feminicidios del mundo.

Realidad oculta

De acuerdo con el Informe Alternativo al Tercer Informe Periódico de Venezuela al Comité del PIDESC (Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), la nación está en deuda en cuanto a programas de prevención, sensibilización y atención a víctimas.

 “La tasa de femicidios en Venezuela es poco más de 5,5 por cada 100 mil mujeres, es decir 145 femicidios en una población de 14,5 millones de mujeres”, apunta el texto.

El documento agrega que de acuerdo con Cofavic, 90% de las muertes ocurre en el ámbito privado, y los responsables son la pareja o familiares.

Sin embargo, durante los últimos años el Estado venezolano no suministra cifras oficiales completas, lo cual contribuye a oscurecer más el panorama.

Estados con mayor tasa de femicidios

Al calcular la tasa de asesinatos por cada 100 mil mujeres, los estados Cojedes, Apure y Amazonas resultan ser los más violentos para las féminas.

En estos estados, el 58% de las victimas tenía menos de 40 años cuando fueron asesinadas, mientras que las edades más afectadas son las de 25, 37, 16 y 14 años respectivamente.

Para la socióloga María Antonieta Escobar, la situación país actual también ataca de manera directa a las mujeres.

“Los casos de violencia contra la mujer ocurren prácticamente en todos los estatus. Pero se reflejan más en la parte más desfavorecida y en las clases humildes”, explicó.

Según la especialista, “estamos recargando demasiado a la mujer, quien por lo general no duerme pensando cómo hacer para llevar las riendas de la casa, pues sus prioridades son sus hijos y el hogar. Esa misma situación hace que las mujeres ‘descuiden a sus parejas’, quienes en la mayoría de los casos no dejan de hacer su vida y de realizar sus actividades. En las familias con hombres machistas, este ‘descuido’ por parte de la mujer puede generarle inseguridad a los hombres y vemos cómo muchas venezolanas son agredidas por sus parejas”.

La crisis económica y la mujer

Las organizaciones no gubernamentales Cepaz, Freya, Asociación Civil Mujeres en Línea y Avesa presentaron el informe titulado “Mujeres al límite” que documenta la vulneración de los derechos humanos de las mujeres en el país, debido a la grave crisis económica, política, social y humanitaria.

Los hallazgos de la investigación dan cuenta de cómo el entorno tiene un impacto desproporcionado y diferenciado sobre la vida de las féminas, en un contexto donde el Estado no ha cumplido del todo sus obligaciones.

“Desde la escasez de métodos anticonceptivos e insumos de higiene menstrual, hasta los numerosos obstáculos existentes para el acceso a la justicia cuando son víctimas de violencia machista, las mujeres enfrentan numerosos retos en el disfrute pleno de sus derechos más elementales sin que el Estado tome medidas afectivas al respecto”, refleja el documento.

Beatriz Borges, directora de la ONG Cepaz, advierte que al Estado le falta voluntad para frenar la violencia contra la mujer.

“Existe 96% de impunidad en las denuncias que se hacen de estos casos. Venezuela es uno de los países con las cifras más altas de violencia contra la mujer. Se calcula que 40% de las mujeres venezolanas han sido, son o serán víctimas de algún tipo de violencia. Es decir: 4 de cada 10”, denuncia Borges.

Y el Estado ¿qué dice?

Desde el año 2014, tras una reforma parcial a la Ley por el derecho de la mujer a una vida libre de violencia, presentada por el Ministerio Público, se incorporaron como delitos el femicidio y la inducción al suicidio.

La acción permitió empezar a visibilizar las cantidades de casos de violencia de género, y estos cálculos arrojaron que entre los años 2015 y 2016 cada tres días murió una mujer por estas razones.

Sin embargo, para Gioconda Mota Gutiérrez, militante feminista e hija de la bailarina condecorada y profesora de danza, Gladys Alicia, quien fue asesinada en 1982 por su esposo, “la promulgación de esta Ley no ha sido suficiente, porque estos mecanismos no necesariamente han incidido en una reducción de la problemática, ni en una mejoría de los procesos de administración de justicia”.

Gioconda hace énfasis en la importancia de comprender hacia dónde debe ir la ruta de actuación del Estado y de la sociedad, esto es, asumir que el femicidio es una violencia cruenta que forma parte de un proceso sistémico, que es una problemática social invisibilizada, profunda, grave, y poco atendida.

“Las actuaciones deberían ir en múltiples dimensiones para no solo garantizar administración de justicia, sino también para evitar al máximo el femicidio y esto implica procesos de transformación cultural, social, humana, además de las actuaciones jurídicas concretas que incidan en el hecho preventivo”, reitera.

Por su parte, Yenni Peña, creadora del Proyecto Info_género, una plataforma que se dedica a informar sobre iniciativas, proyectos y organizaciones no gubernamentales que trabajan por los derechos humanos de las mujeres, señala que “en Venezuela, la apatía de las instituciones ante las denuncias por agresiones contra mujeres es un problema muy común que ha sido silenciado o naturalizado”.

“La falta de sensibilización de los funcionarios encargados de impartir justicia es una de las debilidades en la aplicación de la reforma de la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia”, agrega.

¿Dónde denunciar?

La ONG Mujeres Venezolanas en Acción ha desarrollado un mapa de denuncias, mediante el cual las mujeres agredidas pueden registrar su caso, sin necesidad de revelar su identidad:

  • Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer). Dirección: Boulevard Panteón, esquina de jesuitas. Torre Bandagro. Piso 1, 2 y 3. Parroquia Altagracia.
  • División de atención a la violencia contra la mujer y la familia. CICPC. Dirección: Urbanización La Candelaria. Edificio Paris, piso 7.
  • Defensoría del pueblo. Dirección: Avenida México, Plaza Morelos. Edificio Defensoría del Pueblo. Piso 8.
  • Asociación venezolana para una educación sexual alternativa (AVESA). Dirección: Quinta Avesa. Avenida Anauca con calle Roraima. San Bernardino. Carmelitas.
  • Ministerio Público. Dirección: Esquina de Misericordia a Pele el ojo. Avenida México.
  • Plafam. Dirección: Sede las Acacias. Calle Minerva. Quinta Plafam. Urbanización las Acacias.

 

 

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