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Rumores y algo más

El caso venezolano visto desde la neurociencia

Por: Marayira Chirinos / ElGrilloWeb 

Reconocer que somos un país de rumores no es dejar de admitir que la situación actual es sumamente delicada, y que debemos estar muy atentos a las noticias e informaciones de agentes serios que la proporcionen.

En aras de entender por qué ocurre este fenómeno y el daño que ocasiona en nuestra psiquis, hoy en ElGrilloWeb dedicamos este espacio a entrevistar a un destacado neurocientista venezolano, especialista en la llamada guerra de quinta generación, que no solo dará respuesta a esas interrogantes, sino que nos brindará fórmulas para controlarnos frente al estrés y la ansiedad que estos días hemos sentido los venezolanos.

Simón Colmenarez Silva es un neurocientista que ha dedicado casi toda su vida al estudio del complejo mundo de la reingeniería humana, y los procesos sensoriales que desencadena la aplicación de las tan efectivas teorías de la neurociencia en determinados escenarios de la geopolítica mundial.

  • Profesor Colmenarez ¿Qué está pasando en Venezuela desde el punto de vista neurocientista?

Para iniciar debemos dejar claro que lo que estamos viviendo los venezolanos no es una guerra corporal de primera generación, ni de artillería que es la llamada guerra de segunda generación, ni de maniobra y acción fulminante como una bomba atómica que es la de tercera generación, ni siquiera es la psicológica que corresponde a la de cuarta generación, ya estamos en medio de una guerra de quinta generación que es neurológica, vía manipulación de las emociones que genera reacciones inmediatas.

  • Aclarado esto ayúdenos a analizar el discurso de EEUU contra el gobierno venezolano y su influencia en la ciudadanía.

El discurso de EEUU va dirigido principalmente a masificar la idea de que el gobierno es inservible, con el fin de disminuir el poder obedencial a las autoridades. Al suprimir ese poder obedencial se saca a la gente la parte racional y se banaliza a los líderes, con la intención de hacer caer la columna. Esto surte efecto toda vez que, además de esto que es intencional, la ciudadanía hace valoración a la gestión gubernamental, es decir, ambas cosas coinciden.

  • Y el discurso del gobierno de Maduro hacia EEUU y los propios venezolanos ¿cómo lo analizamos desde la neurociencia?

El discurso e incluso el comportamiento del gobierno es errático porque tiene una percepción errada de la realidad al pretender que el pueblo pueda ser muro de contención frente a la injerencia. El discurso sigue siendo desde la lógica con las acciones eficientes o no que emprenden, como hacedores de las políticas públicas.  Lo que ocurre aquí es que no logran convencer por vía lógica que todo está bien cuando la percepción que se tiene es que no está bien. A la ciudadanía le cuesta convencerse del discurso cuando por la vía emocional está convencido de lo contrario.

  • ¿La población entiende la existencia de una guerra de quinta generación?

Ni la población ni el gobierno, porque la acción injerencista la hicieron laboratorios de guerra. ¿Por qué ocurre esto? Porque los ejércitos del mundo sur se consideran simplemente policías que custodian, y la escuela de las Américas estaba para enseñarles la doctrina de guerra mandadas por el centro de poder norteamericano. No conocen de la guerra de quinta generación y ni creen eso, por lo tanto no están preparados para eso. Mientras que el combate de otros ejércitos de los poderes desarrollados si incluyen en su estrategia a la guerra de quinta generación.

  • ¿Existe forma de contraatacar esa guerra que quinta generación?

Claro, a través maniobras colectivas diseñadas en los laboratorios de guerra de quinta generación que neutralizan las emociones que en el caso del venezolano es de mucho estrés, hay que neutralizar el estrés, el exceso de cortisol que nos mantiene en estado de querer siempre discutir.

  • ¿Cómo el gobierno lo debe hacer?

Es complicado porque a estas alturas ya pocos pudieran responder al llamado del gobierno a asistir a actividades de relajación o culturales que nos relaje y disminuya el exceso de cortisol que nos mantiene irascibles.

  • Pero los venezolanos somos por naturaleza jocosos, y terminamos tomando las cosas a chiste… ¿eso ayuda?

Pudiera ayudar, pero por desconocimiento real de la existencia de la guerra de quinta generación no se aprovecha esas bondades del destino y esas características del caribeño que es muy jocoso y que de todo hace un chiste, ya esas condiciones están, no hay que ocasionarlas ni sembrarlas, es fácil estimular eso, pero, no se toma en cuenta como una característica clave para contraatacar la guerra de quinta generación. Sería fácil estimular eso para liberar endorfinas por ejemplo por la vía natural y neutralizar la ansiedad y el estrés.

  • ¿Es entonces una ventaja que los venezolanos seamos alegres?

Culturalmente, confundimos que nuestra vida alegre requiere la ausencia de normas para poder ser felices y para que un Estado sea desarrollado y soberano realmente, los ciudadanos deben también ser soberanos en la mente y a nivel cultural, allí reside la fortaleza del Estado en el tiempo. Pero si los ciudadanos mantienen la premisa de “como vaya viniendo vamos viendo”, nos acostumbramos incluso a no cumplir las normas.

  • Eso quiere decir que lo que usted llama disminución del poder obedencial surte el mismo efecto a los intereses de ambas polos enfrentados? ¿Los extremos allí se tocan?

Al final ese en un punto en común que hace incluso que algunos sectores justifiquen la invasión.

  • Como entender el abanico de sensaciones cuando los sectores extremos exigen lo que ellos llaman “definiciones”, con frases como o “estás conmigo o eres mi enemigo” … Cuando también hay quienes no les gusta la forma como este gobierno ha llevado adelante su gestión, pero tampoco avalan una intervención. ¿Qué pasa allí?

Que llegamos al punto de no entender que no es ilegal ni es malo estar a favor o en contra de un gobierno, cuando por el contrario eso es necesario.

En la guerra de quinta generación se logró criminalizar la postura política del contrario porque eso también genera estrés. Eso pasa cuando nos neutralizan el cortex cerebral y dejamos de ser lógicos. Cuando las emociones son las que guían nuestras acciones.

En el cerebro reptil no entra la lógica, sino la necesidad de sobrevivir a costa de todo. En el cerebro reptil no hay modo de ser lógicos ni se sienten emociones, simplemente hay un instinto de sobrevivir a costa de todo.

  • A modo de conclusión, como neurocientista ¿qué recomendación nos va para sobrellevar la situación tal y como está ocurriendo en estos días?

Te voy a dar dos recomendaciones. La primera a nivel de estrategia, leer más sobre el tema, prepararnos sobre el tema, reconocer que es una realidad y creer en eso. Entender que es una ciencia exitosa a todo nivel., por ejemplo, a nivel de ventas quien se prepara en neuroventa garantiza el resultado exitoso.

La segunda recomendación, como ser humano, advierto que esta reingeniería ha hecho mucho daño a nivel social y familiar y ha generado una distorsión muy fuerte y muy potente. Necesitamos generar vitamina D, que es la que sintetiza triptófano que permite que se libere serotonina para bajar el dolor del alma, el dolor físico y genera bienestar. ¿Dónde la conseguimos? puede ser sintética, pero recomiendo la natural, esa que la encontramos en el sol, 15 minutos en el sol diariamente ayuda. Otra opción es Ingerir cambur pintadito de negro. Es algo natural.

  • ¿Lo cree suficiente?

Eso no va cambiar la realidad, pero sí como la percibimos, nos permite estar en tranquilidad y en consecuencia, generar soluciones.

  • Muchas Gracias por el aporte profesor Simón Colmenarez Silva

A usted.

 

 

Por: Marayira Chirinos / Directora GrilloWeb

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