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Incertidumbre, dolor, y luto: Doble alud sepulta a viajeros en Bolivia

Por: Wendy Inarra / Bolivia

 

El pasado sábado al promediar las siete de la mañana en la ruta, La Paz-Yungas, con dirección al poblado de Caranavi, sobre el camino carretero en el cantón Puente Armas, se produjo un deslizamiento de tierras, no se tiene el registro exacto de la cantidad de movilidades entre buses y taxis que esperaban el paso, el camino inestable y la lluvia intermitente produjo este deslizamiento.

Entre llanto y desesperación los viajeros que se salvaron de caer entre los escombros de lodo relataron en las redes sociales que en el precipicio, en la playa del rio Coroico, la gente pedía auxilio, y por debajo del lodazal la gente aún tocaba bocinas para ser socorrida.

Pero nada se pudo hacer inmediatamente para sacarlos vivos. Fueron vanos los deseos de bajar hasta el lugar, eran toneladas de barro y solo mirar con impotencia hacían que las horas pasen. Horas más tarde hasta el lugar de los hechos los únicos que se acercaron a socorrer fueron el grupo de salvataje SAR Caranavi y Antofagasta y la Policía local de Caranavi.

Esa misma tarde, la desesperación de los viajeros no pudo más y por encima del derrumbe, decidió pasar. Al promediar las 17.20 hora local, un grupo de viajeros se atrevió a subir en lo alto del lodazal, pero estos movimientos produjo otro deslizamiento. Que para peor desastre se llevó, maquinaria pesada y hasta rescatistas enterrándolos también.

El gobierno ese día calificó el hecho como un acto de personas imprudentes, así lo detalló al periódico La Razón digital el Ministro de Obras Públicas, Oscar Coca. Fue, hasta ese entonces, el primer acercamiento por parte del gobierno al referirse al infortunio.

Para el domingo el registro casi atinado de los bomberos entre los sobrevivientes y personas que estaban en el lugar esperando que llegue al camino algún familiar o herido o muerto, eran de 16 personas fallecidas.

El héroe fotografiado

El voluntario del grupo de Bomberos Antofagasta, Marvel fue convocado el sábado por la mañana para trasladarse a la zona yungueña. Para el periódico Opinión, relató “una brigada ya pidió refuerzos. Fuimos cuatro personas. Cuando llegamos vimos que el accidente era grande. Eran muchos heridos y ya habían rescatado cinco cuerpos. Unieron tres cuerdas de 100 metros para llegar hasta el inicio del alud. Se escuchaban gritos, llanto e incluso golpes en algunos autos enterrados. Empezamos a buscar porque había vida. Cavábamos en un lugar, recuperábamos a heridos, pero de inmediato la tierra cubría todo y había que empezar de nuevo”

Las redes sociales pronto hizo eco de su imagen cuando Marvel cargaba a una niña muerta en sus espaldas, este joven de 34 años se quedó sin descansar en el lugar del accidente desde el sábado hasta el lunes.


Morales llegó el lunes, recién…

Este lunes por la mañana llegó hasta el lugar del hecho el Presidente de Bolivia, Evo Morales, quien en un helicóptero aterrizó hasta la localidad afectada y conversó con los familiares de las víctimas, posterior a ello se dirigió a la prensa y manifestó que posiblemente la recuperación de la vía tardaría unos 15 días.

El mandatario lamento la intransigencia de los viajeros, quienes habían atravesado el lodazal y que esos movimientos habrían provocado el segundo deslizamiento de tierra.

Morales lamentó que Bolivia no tenga “programas de prevención, es un movimiento geológico que requiere una solución estructural, son 150 metros de largo que esta tapada la plataforma. Finalmente, en el lugar del infortunio, Morales anuncio vuelos gratuitos de la Fuerza Armada Boliviana desde La Paz al Santa Ana de Huachi y viceversa (cercana a Caranavi)

No pasaron ni tres horas y en la terminal de buses de Caranavi se registró a través de las redes sociales una larga cola para los turistas y locales que querían llegar a la ciudad de La Paz.

De igual forma el mandatario anuncio en su cuenta Twiter vuelos solidarios hasta la Amazonía propiamente dicha y escribió: “Mañana empezarán los vuelos solidarios de ida y vuelta entre #LaPaz y #Rurrenabaque. A las 11:00 saldrá el primer Hércules desde la terminal aeroportuaria Bartolina Sisa (ex TAM). Como estamos en emergencia, hemos instruido que el pasaje cueste igual que el boleto en bus”.

Pero por diversos motivos que aún no aclararon oficialmente, no se cumplieron los viajes próximos a Caranavi.

Caranavi desbastecido…

Jaime Quispe Mamani es el Secretario de Relaciones del Sindicato Mixto de Transportistas Pesado de Alto Beni, en una entrevista al canal televisivo local de caranavi manifestó: “tenemos grandes perdidas económicas, moralmente estamos bajos, para comprar mercaderías (frutas tropicales) de tal magnitud los prestamos del banco, pagamos el flete del transportista hasta la ciudad, y son 10 mil bolivianos (poco más de mil dólares) que invertimos en cada viaje proveyendo de fruta a la ciudad y eso nadie nos va a considerar”

Se trata del único camino desde la Amazonía boliviana y el poblado de Caranavi a 150 kilómetros con dirección a la sede de gobierno, esta se convierte en una ciudad intermedia la cual quedó completamente aislada.

Ya no hay gas licuado. Ya no hay alimentos, agua y medicamentos. Por sus calles con dirección de salida a La Paz hay más de quinientos camiones de carga con toneladas de fruta y ganado que se encuentran varados.

En entrevista especial para el Grillo Web, el alcalde de Caranavi, Daniel Paucara, detalló que el poblado está aislado “no hay medicamentos para los enfermos de los deslizamientos, el agua escasea porque el desborde del río ha ocasionado la ruptura de importantes cañerías que administraban agua, consecuencia de una serie de caída de postes de electricidad, hemos sabido que incluso no hay electricidad en barrios enteros”.

Pausó su entrevista y aclaro firme, “pido y exijo al gobierno nacional propiamente al Ministerio de Salud que hagan llegar medicamentos en helicópteros, nuestros enfermos y los del deslizamiento ya no tienen medicamentos”

Esta escena de desabastecimiento me recordó mucho al octubre aquel de 2003 cuando Bolivia exigió a la fuerza que Gonzalo Sánchez de Lozada, presidente de Bolivia en ese entonces, se vaya del país por sus ajustes económicos sobre todo por el gas. Así, estaban las carreteras a los yungas, llenas de transportistas con productos pudriéndose y todo absolutamente quieto y con incertidumbre y la calor a tope, mientras tanto en las ciudades se armaban de valor para cercar “al gringo”.

Las plantaciones de coca y las deforestaciones ¿son culpables del deslizamiento?

En una entrevista para la red televisiva UNITEL, el investigador de la UMSA, Roger Carvajal, advirtió  que “Los cultivos de intensivos de coca son los más deforestadores (…) Están desforestando y en google se puede ver perfectamente que de un tiempo a esta parte ponen cultivos, no sabemos si es coca, además la minería ilegal está provocando estos daños (geológicos)”

¿Qué características tienen Los Yungas de La Paz?

Los yungas son la falda de montaña tropical entre el altiplano y la Amazonía propiamente dicha, un valle subtropical que estando en el mismo departamento de La Paz su temperatura oscila entre los 25 y 40 grados.

Recorrer el camino que atraviesan sus montañas, es particularmente apasionante, si solo si, se tiene un alma de expedicionista extremo.

Para empezar porque de los casi más de 4000 metros sobre el nivel del mar, que se sube – entre montañas nevadas – se desciende hasta llegar a los 500. En cuestión de minutos, se siente el aire helado de la nieve para de pronto pasar al calor extremo tropical, una aventura para los sentidos de cualquier deportista.

Una parte de este tramo, hoy por hoy, ya solo se recorre en bicicleta, adrenalina pura para los turistas extranjeros, fue construido por los prisioneros paraguayos de la Guerra del Chaco, la contienda bélica por el petróleo más injusta de América del Sur en 1932; Paraguay y Bolivia en su total pobreza, provocaron un encuentro del hecho más histórico entre soldados indígenas, aymaras, quechuas y guaraníes.

Los prisioneros paraguayos con dinamita en mano abrieron paso, por la ruta donde se sabía y poco se conocía, los Inkas habían construido caminos aledaños, perfectamente trazados por piedras, para traer seguramente las sagradas hojas de coca hasta lo que hoy es La Paz y que era obvio, no crecían en tierra nevada o de altiplano; sino en este trópico.

Más tarde, en la dictadura de los 70 de Hugo Banzer fue a este tramo donde llegaron los presos del partido comunista y los generales de ese entonces con los ojos vendados, los empujaban al precipicio de más de 200 metros. Aún en el camino se guardan las cruces donde grabadas están la fecha del asesinato en la época de la dictadura y de otros accidentes que siempre se registran.

Los cuentos y leyendas son innumerables, o por ejemplo algunos conductores del transporte público cuentan que cuando pasan de madrugada por estos lugares siempre hay personas pidiendo subir, cuando a los pocos días en ese mismo lugar aparece una nueva cruz. O, de otras historias que dicen escuchar voces y gritos al fondo del río.

A los pobladores locales no les gusta que la prensa nacional se refiera sobre sus caminos como peligrosos, o como “el camino de la muerte”. En inglés se promociona así y es hasta exótico para el extranjero recorrer estas rutas en bicicleta.

Lo cierto es que después de una tormenta siempre sale el sol y todo vuelve a florecer, lo digo yo, que vivo en el lugar y me la paso separando y enterrando mi basura orgánica y créanme que de cada semilla que pongo debajo sale un árbol. Bendito trópico paceño que merece mayor atención por parte del gobierno que promete cada vez terminar su carretera y nunca acaba el trabajo de la Administradora Boliviana de Carreteras. Demagogia y burocracia por su parte ocasionaron estas pérdidas humanas y los que faltan por rescatar.

Por: Wendy Inarra / Periodista boliviana con amplia trayectoria incluyendo la multiestatal Telesur. Posee un doctorado en Procesos, Teoría y Práctica de la Comunicación en la Universidad de Sevilla-España. Investigadora en migración, temas indígenas y de desarrollo en su país. 

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