El Grillazo

¿Cómo es vivir con cáncer en Venezuela?

El cáncer es uno de los problemas de salud más graves actualmente en Venezuela. Más de 50 mil casos nuevos se producen anualmente. La tasa estandarizada de incidencia, de todas las localizaciones de cáncer, en hombres, mujeres y niños, es de 156 x 100 mil habitantes y más de 20 mil fallecen cada año, según señala el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS).

En 2017 las muertes por cáncer habían aumentado en un 15 % en comparación con el 2016, de acuerdo a la ONG Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV).

Al menos 26 mil 510 personas perdieron la vida ese año por causa de distintos tipos de cáncer, según el tercer estudio de incidencias y mortalidad de la SAV, aunque la cifra corresponde a un “pronóstico” al no existir en esa época, al igual que ahora, datos oficiales confiables.

El informe presentado por la SAV, informaba que entre 2013 y 2017 se habían registrado 124 mil 248 fallecimientos por esa patología, que representa la segunda causa de muerte en Venezuela.

El cáncer de la escasez

El director de la Coalición por la Defensa del Derecho a la Salud y a la Vida de las Personas en Venezuela (Codevida), Francisco Valencia, señala que el aumento de la mortalidad estos últimos 3 años se debe a “la ausencia prolongada” de tratamientos oncológicos, que en algunos casos supera los 9 meses.

“En Venezuela ser diagnosticado con cáncer hoy en día es una sentencia de muerte”, comenta Valencia, haciendo hincapié  en la situación económica que padece el país y que se traduce en escasez de alimentos básicos y medicinas.

Mientras tanto, para el doctor Juan Saavedra, gerente general de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), la falta de tratamiento oportuno está contribuyendo a engrosar las estadísticas de personas fallecidas por cáncer, enfermedad por la cual mueren cada hora 3 pacientes en Venezuela.

“No hemos hecho estudios sobre las causas de las muertes, pero es público y notorio lo que está ocurriendo en el sector salud. Hay problemas con el suministro de quimioterapia y los ciclos no se están cumpliendo de forma adecuada o se están haciendo a destiempo. Se puede hacer un diagnóstico temprano, pero si el tratamiento no es oportuno no se obtiene el éxito deseado”, indicó el médico.

A esto sumó el hecho de que “la mayoría de los equipos de radioterapia en el país están inoperativos” y “los turnos quirúrgicos están muy retardados por la falta de material médico”, lo que supone un riesgo para los pacientes con cáncer que pueden requerir  entre un 60 y 70% de cirugía.

“En los hospitales también hay problemas con los medios para hacer el diagnóstico, como son: tomografía axial computarizada, ecografía, resonancia magnética y todos los estudios de imágenes. Esta sumatoria de eventos está influyendo negativamente en las cifras de mortalidad”, expresó.

Un ejemplo de la precaria situación en la que se encuentra la salud en Venezuela, es la que presenta el Instituto Oncológico Luis Razetti; los médicos pasaron de operar 12 personas por turno electivo, a solo dos pacientes.

Este hospital, junto con el Hospital Padre Machado de El Cementerio y el Francisco Antonio Risquez, constituye un centro de referencia para la atención oncológica en Venezuela.

Desidia: La verdadera enfermedad

Tiempo atrás, el ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), anunció la creación de un programa oncológico nacional bajo la responsabilidad del Instituto Nacional de Cáncer.

Este Instituto tendría la responsabilidad de coordinar las políticas públicas oncológicas en Venezuela y debería haber comenzado sus actividades a finales de 2012, pero no pasó de ser una declaración de buenas intenciones.

Desde entonces se desconocen detalles de su funcionamiento y evaluación de resultados.

Incluso, las Normas del Programa Nacional de Prevención y Control de Cáncer fueron actualizadas por última vez en 2013.

Hasta la fecha, el MPPS no ha publicado ningún documento oficial que aborde la problemática, que indique los objetivos generales, las líneas de acción, las estrategias, o las metas a cumplir.

Y es que lamentablemente, la información, el registro Central de Cáncer y la vigilancia epidemiológica especializada en Venezuela es limitada y no está disponible libremente para investigadores, personal de salud y público.

Los datos más recientes datan de 2013-2014 y hasta la fecha no se conocen estudios de evaluación y control del Programa Nacional de Cáncer, esto sin contar que el Gobierno Nacional, no ha podido garantizar de manera oportuna y continua, los recursos e insumos esenciales para la atención de los pacientes oncológicos, realidad que oscurece -aún más-  la terrible situación de los enfermos de cáncer en Venezuela.

Por si fuera poco…

Esta situación ha hecho que las protestas de pacientes por falta de medicinas se tornen cada vez más frecuentes.

No obstante, las manifestaciones también suceden en el bando de los médicos, que reclaman dotación hospitalaria y mejoras salariales.

Incluso en junio del año pasado, los médicos y personal de “Barrio Adentro”, un programa gubernamental de atención primaria, protestaron ante el Ministerio de Salud por sus bajos salarios y la falta de material médico para atender a sus pacientes.

¿Qué viene?

A la par, el panorama político-económico de Venezuela cada día se vuelve más incierto. ¿Se podrá superar estos desafíos pese a la inestabilidad existente?

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