El Grillazo

El niño Jesús en tiempos de hiperinflación

“¿Qué le pediré al niño Jesús?” es la pregunta que año tras año se hacen los más pequeños de la casa cuando se acerca la navidad.

Sin embargo este año, los padres también se cuestionan qué regalo podrán hacerle a sus hijos teniendo en cuenta que actualmente un juguete cuesta no menos de un salario mínimo en y los costos varían con el pasar de los días…o de las horas.

Un breve recuento

Ya a finales de noviembre, cuando el sueldo mínimo estaba en 1.800 bolívares soberanos, los juegos para bebés y niños iban desde los más económicos en 2.560 bolívares soberanos hasta llegar a los Bs.S 15.600.

Mientras que juegos como los Max Steel de la serie ciencia ficción animada de súper héroes para los no tan pequeños, estaba en Bs.S 16.440; en tanto que el turbo alpinista u otros similares como murciélago o armadura costaba Bs.S 25.720.

Y en el caso de obsequios para las niñas: una muñequita costaba Bs.S 2.720, mientras que la tan codiciada Barbie estaba en 5.700 bolívares soberanos.

Estas cantidades generan molestia en los padres que no disponen del dinero suficiente en su cartera.

No obstante, cabe destacar que hay comerciantes que fijan los precios de la mercancía en dólares y advierten que el valor del juguete dependerá del monto en que se encuentre esta moneda al día en el mercado negro.

Alegan que lo hacen de esta manera pues podrían “perder su inversión” a consecuencia de la hiperinflación.

¿Qué hacer?

La situación en Venezuela ha obligado a muchas personas a buscar alternativas para responder a las peticiones de sus hijos en navidad. Una de ellas es pedir ayuda más allá de nuestras fronteras: ¿un niño Jesús internacional?

Pues sí. Los venezolanos que tienen familiares o amigos en el exterior, tienen la oportunidad de recurrir a ellos para adquirir los obsequios que colocarán en el árbol navideño para esa mañana del 25 de diciembre.

Tal es el caso de Alejandra Carrillo, habitante de la avenida Baralt de caracas. Ella tiene una tía viviendo en Miami, Estados Unidos, a quien le pidió ayuda para el regalo de sus hijos de 3 y 11 años.

“Yo quería regalarle al más pequeño un carro montable. Recorrí varios locales de caracas y regresé a casa con dolor de cabeza: los precios pasaban los 100.000 bolívares soberanos. Llamé a mi tía para contarle y me ofreció su ayuda. Gracias a Dios porque no sabía qué más hacer”, confesó.

En caso de no poder comprar en el exterior, el Gobierno Nacional realiza “ferias navideñas”, donde los visitantes “podrán adquirir juguetes, adornos, dulces, bebidas y comidas típicas navideñas, así como productos de limpieza, ropa, lencería y bisutería a precios justos”, según indicó el ejecutivo.

William Contreras, ministro de Comercio Nacional, informó que al menos 300 comercios privados se han sumado a esta iniciativa que se realiza en zonas de la capital como Sabana Grande y el casco histórico de Caracas, igual que en otros seis estados del país.

El mundo de las donaciones

La ropa no es el único donativo. Hay personas que se dedican a regalar juguetes usados, tal es el caso de Elizabeth Blanco de 50 años, madre de tres niños: un varón de 27 años y dos jovencitas de 21 y 20 años.

Elizabeth es una maestra jubilada que se dedica recolectar objetos usados que estén en buenas condiciones para poder regalarlos a quienes lo necesiten.

A propósito de la cercanía de la navidad y frente a la situación que vive el país, ella ha decidido organizar a su familia para que colaboren en la búsqueda de ropa y también juguetes para obsequiar especialmente a niños que estén en condición de calle.

Sin embargo, también quiere llevar un poquito de felicidad a los hijos de sus conocidos.

Pese a que este año la tradición navideña es costosa, los venezolanos siguen luchando para cumplir con la costumbre de tener un plato navideño en su mesa y que los juguetes estén debajo del árbol para que los niños se diviertan en la mañana de este 25 de diciembre.

Otras opciones. ¿Qué hacer?

Pasa con varios rubros, pero en estos tiempos muchos papás recurren a comprar en sitios de internet los juguetes usados, poco pensable en tiempos anteriores pero la crisis obliga a hacerlo, restaurarlos y convertirlos en el regalo del niño Jesús.

Para no caer en la desesperación y no sucumbir a la tentación desesperada de quitarle la magia a los niños queda “reinventar la magia”, explicar a los más pequeños que la magia de la navidad este año pasa por ayudar a hacer una bonita cena (aunque no sea tan tradicional) un pequeño obsequio y grandes abrazos en familia… Y que vendrán tiempos mejores.

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