El Grillazo

¿Tus aguinaldos por un Petro?

El 3 de diciembre del 2017 el presidente Nicolás Maduro anunció la creación de una moneda digital que tendría como finalidad darle estabilidad económica e independencia financiera al país: El Petro.​

A la par, se informó sobre la instalación del Observatorio Blockchain de Venezuela, adscrito al Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, el cual sería la base institucional, política y jurídica que se encargaría del registro de las transacciones digitales. ¿Qué ha pasado desde entonces?

Una larga y contradictoria cronología  

Luego, en la Gaceta Oficial de Venezuela N°. 41.296, de fecha 8 de diciembre de 2017 fue establecida la creación de la Superintendencia de la Criptomoneda y Actividades Conexas, que controlaría y vigilaría el comportamiento del Petro.

El 1 de febrero de 2018 entró en línea la página web de la Superintendencia de los Criptoactivos y Actividades Conexas Venezolanas (Supcriptove) con el dominio web «www.supcriptove.gob.ve».

Asimismo, y teniendo en cuenta que en el Libro Blanco especificaba que el Petro sería usado como medio de intercambio para adquirir bienes o servicios, dinero fiduciario y otros criptoactivos, se anunció también que el gobierno lo aceptaría como forma de contribuciones según el precio del barril de petróleo de la cesta venezolana (60$)

El 20 de febrero de 2018 se hizo la publicación oficial del Manual del Comprador, en su versión Beta 5.1 e inmediatamente inició el proceso de adquisición de Petros.

Luego, cifras fueron y vinieron: el gobierno habló de una oferta inicial de 100 millones de petros —38,4% en una oferta privada; 44% en una pública; y el restante 17,6% quedó en manos del Estado— avalados por 5.342 millones de barriles de petróleo certificados en el campo número uno del Bloque Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco.

A los días, se afirmó que El Petro había recibido 186.306 intenciones de compra de 127 países: 41% es en dólares, 6.5% en euros, 17.9% Etherium, 34% en Bitcoin y 0.3 en yuanes, las cuales sumaban unos cinco mil millones de dólares.

Incluso, el mandatario afirmó que  mil millones de dólares provenientes de la primera preventa del Petro serían entregados al Banco Central de Venezuela (BCV), para subastas del Dicom.

A esto, le siguieron varios meses de absoluto oscurantismo en torno al tema.

Hasta que el 25 de julio de 2018 se informó que el Bolívar Soberano estaría “anclado al Petro” a partir del 20 de agosto de 2018 y además ahora el Petro sería la segunda unidad contable de la nación.

Tan sólo dos meses después, y sin que nunca nadie viese los precios reflejados en Petros, se dijo que ahora el Petro sería una moneda de intercambio internacional.

Después, se mencionó que desde octubre se subastarían Petros en el DICOM.

Ni lo uno ni lo otro: nada paso.

Hasta que hace tan solo unas semanas el gobierno venezolano publicó un nuevo White Paper (libro blanco) que vino con cambios en la emisión, activos de respaldo y especificaciones técnicas:

El respaldo no estará solo en reservas petroleras sino también en oro, hierro y diamante; además, el Petro contará con tantas emisiones a como haya lugar en relación con las reservas fijadas como respaldo principal, en un lapso de 10 años.

Finalmente, el pasado lunes 29 de octubre se inició la venta del Petro en cualquier divisa convertible (dólares, euros, yuanes) y en criptomonedas (bitcoin, ethereum o nem) y este lunes 5 noviembre empieza el plan de ahorro en Petros.

Pero ¿Realmente se comercializó el Petro?

Una investigación de la agencia de noticias Reuters señaló que El Petro “no se encuentra  en ninguna parte”.

El equipo conversó con expertos en criptomonedas y valoración de campos petroleros, y revisó los registros de las transacciones digitales, donde no encontraron ninguna evidencia de la existencia del criptoactivo.

Al respecto, se reitera que la moneda no se comercializa en ninguna casa de cambio y no se conocen tiendas que la acepten.

Incluso plataformas como Bitfinex o Crypto Zeus se deslindaron del proyecto, afirmando que no trabajarán con este criptoactivo ni ahora ni en el futuro.

Al respecto, el gobierno venezolano al principio anunció que el Petro trabajaría con 16 casas de cambio, pero ahora precisó que serán solo seis. Sin embargo, se trata de un grupo de firmas poco conocidas.

¿Se podrán hacer?

Francisco Monaldi, profesor venezolano, experto en el área y radicado en Houston, expresó que lo más importante para comercializar el Petro “no es la cantidad de reservas, sino contar con infraestructura para la extracción del petróleo, acotando que en la zona seleccionada ni siquiera existe un plan de inversión.”

Monaldi aclara que las reservas que actualmente respaldan al Petro carecen de valor, por estar en el subsuelo sin ser extraídas.

Se considera así que el valor calculado de $60 por cada PTR es arbitrario y ficticio.

¿Tendrá éxito?

Los expertos parecen tener más dudas que certezas en torno al éxito que tendrá la criptomoneda en esta última etapa.

El creador de Ethereum, Vitalik Buterin, expresó que el proyecto del petro “es definitivamente bastante centralizado y dependiente de factores que parecen no ser muy confiables”. Además señaló que “existe un riesgo de incumplimiento total”.

Por su parte, el economista Luis Oliveros, expresó “yo creo que el Petro es un título de deuda y una estafa, una combinación de varias cosas no precisamente positivas. ¿Quién en su sano juicio le compra ese tipo de activos a un gobierno que está en default?”

A su vez, Henkel García, experto económico, considera que El Petro “tendría que contar con una aceptación amplia de los actores económicos (…) y eso es muy difícil tanto para una moneda tradicional, como para una criptomoneda”.

“Teóricamente”, apunta García, “con las criptomonedas se pudiera bypasear el sistema financiero estadounidense (…), pero todo depende de generar confianza”.

Al respecto, Jean Paul Leidenz, experto en monedas virtuales, expresó: “si se concreta de verdad, sería la primera moneda virtual emitida por un Banco Central y no cualquier Banco Central, sino uno que ha generado hiperinflación, eso no da confianza”.

Pero, en contra parte, José Ángel Álvarez, directivo de la incipiente Asociación Nacional de Criptomonedas (Asonacrip) y socio del gobierno en la creación del “Petro”, piensa que las reservas petroleras y gasíferas de Venezuela, así como sus yacimientos de oro y diamante, ofrecen garantías.

“¿Qué confianza más grande puede existir que (la que da) el mayor recurso no renovable que existe en el planeta, el petróleo?”, se preguntó Álvarez, quien señaló que aspira a que el “Petro” pueda “desplazar” a las criptomonedas de mayor valor en el mundo.

Asimismo, la agencia financiera China Dagong Internacional Credit Rating Group emitió un informe en el que califica la criptomoneda Petro como una “genialidad y creación histórica”.

¿Ustedes qué creen? ¿Se gastarían sus aguinaldos comprando Petros?

“Tiempo y confianza”

Las criptomonedas son hijas de la crisis del sistema financiero. Bajo desconfianzas y escepticismo se han erigido como una alternativa a los bancos y sobre todo a los banqueros. El Bitcoin, su moneda de referencia nació de la heroicidad de unos anarquistas 2.0 en una sociedad ahogada por la economía de casino. Su protocolo es una solapada crítica al “sistema” y propone trascender a la Banca -pero sobre todo al Estado- y darle el control de las transacciones monetarias a la gente común: El famoso formato P2P, persona a persona.

El Petro es también hijo de una crisis, una que se desarrolla dentro de los confines de un gobierno que en su momento supo oponerse también al sistema financiero internacional y que ahora busca hacer alquimia digital para por un lado palear la hiperinflación y por el otro eludir sanciones internacionales.

Para el logro de estos sendos objetivos la administración de Nicolás Maduro no compra el formato P2P y apuesta todas las fichas a sí misma.

Como es común en los lanzamientos de criptomonedas, el funcionamiento del Petro está en entredicho.

La moneda digital venezolana es por lo menos particular, es lanzada por un gobierno nacional y es centralizado por su Banco Central, su éxito como con toda moneda lo dictará el volumen de uso, al final del día es la encubadora del mercado la que da viabilidad en el mundo del cripto, donde la mayoría de los proyectos mueren al nacer.

Tiempo y confianza, dos recursos escasos son los que te dirán a ti si es o no una buena inversión gastarte tus aguinaldo comprando petros y le dirán al gobierno si esto fue una creación heroica o una patada de ahogado.

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